Empezó la campaña electoral una vez más y me encanta. Es renovador presentar candidaturas avaladas por acciones previas o planes futuros tan entrañables. En el caso de Huelva, la mayor parte de los casos, se basan en acciones pasadas, porque es el PSOE quién gobierna desde largo tiempo en muchos pueblos. Pueblos que en 20 años se han transformado en pequeños paraisos. Tienen teatros, piscinas cubiertas, polideportivos, centros de día, casas de la juventud…. En San Juan le pregunté a Paco (Orta)¿pero que te queda por hacer? Bueno, me contesto presentando su programa: guarderías, casas de protección oficial (más), zonas verdes (más), parques tecnológicos…Es admirable, mas emocionante, cuando vas a pueblos mas pequeños, donde los alcaldes o alcaldesas son los maestros, los médicos, los profesores de autoescuelas, autónomos, los gerentes del mesón local, ect. No cobran nada y año tras año siguen trabajando con todo su entusiasmo e ilusión del primer día. Repito es emocionante.
El último acto (por ahora) fué en Almonte y vean:
Eso es lo que se veía desde el lugar de la presentación del programa de Medio Ambiente. ¿Hay alguien que piense que esa maravilla puede profanarse con una carretera para llegar 15 minutos antes de Huelva a Cadiz? Pues lo hay. Son miopes o algo peor: tontos. No comprenden que primero supondría una catástrofe la pérdida de un tesoro único, pero además ¿no se dan cuenta de que con esa marca pueden vender hasta el aíre enlatado? ¡Hay que ser mal empresario para no comprenderlo! Pero Paco (Otro Paco, Bella esta vez) es uno de los hombres mas inteligentes con los que me he encontrado en mi vida y ha hecho de Almonte el municipio modelo de socialiesmo, sostenibilidad y encanto. Lleva años defendiendo una de las maravillas de la humanidad y convirtiendo su pueblo en uno de los lugares mas amables del planeta, y seguirá haciendolo.
Pero en definitiva, las campañas enseñan mucho y dan aliento para soportar la dureza del debate parlamentario.


Buenas noches, Fátima.
Vengo de echar un buen rato con los amigos arropando a la candidatura de Pepe (Martín) -permíteme-. Hemos sido testigos de la fuerza de Petri (Guerrero) y del grado de indignación que tiene por las barbaridades que se han cometido –perpetrado, diría yo- por el Partido Popular en nuestro municipio.
La sostenibilidad no es un cuento, y eso en Almonte lo conocen muy bien ya que allí la inventaron hace mucho tiempo cuando sus gentes aprendieron a vivir de y con su entorno. Los nuevos tiempos traen otras exigencias económicas y de bienestar social que deben ser atendidas inexcusablemente adaptándolas a la vieja filosofía de respeto y convivencia con el medio; porque la prosperidad no debe estar reñida con la conservación, o lo que es lo mismo: la prosperidad no pasa por la destrucción del entorno como desgraciadamente se pensó en otras épocas.
Aljaraque no es Almonte y Marismas del Odiel no es Doñana, pero es evidente nuestra situación privilegiada en el entorno del Paraje Natural y la forma en que todo el término ha sido pasto de la fiebre urbanizadora de nuestro regidores, ahora bajo sospecha.
Lo triste para nosotros es que de la situación idílica que podríamos estar disfrutando hemos pasado a la masificación y a la construcción indiscriminada que ha transformado un municipio en barrio dormitorio, haciéndolo vivir de espaldas a su entorno y perder su identidad. Y todo en beneficio de los especuladores: cualquiera que conozca Aljaraque y sepa lo que se ha construido no puede dejar de asombrarse de que en doce años de gobierno municipal del Partido Popular sólo hayan construido veinte viviendas de protección oficial. ¡Viva el ladrillo! Esta tarde, un chico corraleño que va en la lista, se lamentaba de no poder comprar una casa en su pueblo para vivir en él.
Espero que consigamos llevar a la Alcaldía a una persona tan concienciada con lo social como Pepe, y que se produzca un cambio radical de esta tendencia.
Un abrazo.