Se conmemoran las primeras elecciones democráticas, los asesinatos de los abogados laboralistas de Atocha, la legalización del partido comunista… el inicio de la libertad. Esa libertad sin ira de la que dieron muestra los comunistas y otros militantes políticos de izquierdas, porque de veras querían un país en paz, con oportunidades para el desarrollo individual de cada uno, trabajando por la justicia social. Esa libertad que canto Harcha, verdad Juanjo, sabiendo y conectando con el deseo de la gente de izquierdas.
Por eso, fue muy doloroso para mi escuchar esa canción pervertida (al menos por los mas conscientes) en una de las innumerables manifestaciones del PP de el pasado invierno. Se olvidaron de que Harcha canta que la gente quiere vivir en paz y sin mentiras, algo que se puede hacer bajo un régimen conservador, ciertamente, pero no con aquellos que convocaban aquella manifestación mentirosa, manipuladora, degradadota de la ciudadanía y de las víctimas del terrorismo. Se olvidaron de que la canción de Harcha habla de gente deseosa de vivir en paz y sin mentiras. Sigue siendo así, porque muchos murieron o sufrieron por ese mundo libre de mentiras y porque todos nos lo merecemos. Queda mucho por hacer.