Mirar al futuro, no buscar culpables sino soluciones, que la ONU sea la encargada de arbitrar el futuro en Irak. Estas cantinelas se repiten desde hace meses, ante el desastre de Irak http://www.bushflash.com/3.html, cuando se vio que las soluciones eran difíciles – Informe Hamilton-Baker – y que Bush no estaba dispuesto a aplicarlas. O quizá en realidad intentó aplicar el plan, sin admitirlo (lo que de entrada lo hace aún mas difícil) pero también ha fallado, como advertían los autores, que era mas que probable.
NNUU no puede ni quiere aposentarse en un lugar donde el riesgo es inaceptable, puesto que cuando el peligro era menor el enviado especial del Secretario General –Álvaro de Melo – fue asesinado, tanto mas ahora, que las bombas pueden estallar en la misma cafetería del recinto mas protegido. Ahora en que se han desatado las agresiones entre suníes y chiítas, entre facciones de chiítas, kurdos y resto, grupos de Al Qaeda, milicias contra la ocupación. La descomposición social en palabras del embajador español.
El gobierno electo en Irak, el de Al Maliki, no tiene apenas capacidad, dado que carece de prestigio, los suníes han desertado, es manifiestamente corrupto e incapaz y para colmo identificado por la población como el títere de Occidente.
Las fuerzas occidentales, todas, pero fundamentalmente las que llevan el peso de la guerra – estadounidenses y británicos - son vistas como fuerzas de ocupación por más del 80% de los iraquíes y en su enorme mayoría quieren que se vayan. Aunque evidentemente muchos sienten temor del caos (¿puede ser aún mayor que ahora?) que pueda surgir después. Pero las propias tropas norteamericanas son muy críticas, desde le primer informe del General Paetreus diciendo que la solución al problema iraquí no era militar sino político –un mes después de su llegada - , hasta el informe de siete militares de EEUU, publicado en The New York Times y comentado en el Pais de hoy miércoles, 22 de agosto de 2007 http://www.elpais.com/articulo/internacional/Carta/frente/politica/Bush/Irak/elpepiint/2
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De donde podría venir la ayuda? De los vecinos? De un Pakistán cuyo presidente Musharraf apenas le quedan fuerzas para mantener un orden precario de momento en su país, y eso al precio de tolerar e incluso apoyar a extremistas radicales? De Afganistán, cuya situación cada vez se parece mas a la propia iraquización? De los países árabes “moderados”, cuyas opiniones públicas no solo están en contra de la invasión sino de sus propios dirigentes, la mayoría de ellos autócratas, mas o menos legitimados? De Irán, de quien en realidad no se sabe si se beneficia del desastre iraquí y contribuye a el o bien preferiría no tener al lado esa bomba de relojería, pero que en cualquier caso tiene pocos motivos para confiar en la Comunidad Internacional Occidental?
Los motivos para el pesimismo son múltiples, aunque ello mismo haga necesaria la colaboración de todos los que puedan aportar algo de cordura. Por eso es preciso apoyar la Conferencia Internacional anunciada por Bush y colaborar en todos los frentes diplomáticos para hacerla posible y fructífera. Ese es el sentido de la iniciativa italo-franco - española, de la visita de Kouchner el ministro de exteriores francés, de todas las que intentan el diálogo.
Pero igual, sino mas urgente, es que se reconozcan los errores cometidos. El unilateralismo, la prepotencia, el uso de la fuerza bruta en nombre de la democracia, el nombre de la democracia para conculcar los derechos humanos (Guantánamo y Abu Graib) y el miedo al terrorismo para mantenerse en el poder (donde están los funcionarios americanos que taparon el escándalo del ántrax? y vease Cannes http://news.bbc.co.uk/1/hi/entertainment/tv_and_radio/4472727.stm.
Tambien aquí cabe el pesimismo. La debilidad de Bush y la huida de sus asesores (Collins, Runsfeld, Wolfowitch, Rove), hacen más improbable una rectificación antes de las elecciones norteamericanas en 2009.
Pero si no se hace así, el riesgo de repetir los errores es inmenso. Al menos los errores deben de servir para aprender, porque a demasiada gente le ha costado, la humillación, la dignidad y la vida. Y si no se aprende no se pueden aplicar soluciones. No se trata de humillar, ni de castigar a los que erraron, se trata de aprender de los errores, estúpidos.