Intento asomarme a la mirada de Jatamí (El País, 13/01/08), recordando su discurso en el Senado español, cuando gobernaba el PP y el era el presidente de Irán. Me encantó su mensaje, inteligente, culto, bello. Sé que no me daría la mano (menuda polémica con el problemático saludo a la Reina), en nombre de razones que no comprendo ni en realidad me interesan demasiado. En cambio creo que me escucharía y eso es mucho más importante. Espero que el reformismo gane las próximas elecciones en Irán, porque un país tan importante debe ser bien dirigido por el bien suyo y del resto del mundo. Confío en la sociedad iraní.