Hoy ha sido un día de cosas de mujeres, al menos yo nunca he escuchado a un hombre que le pasen cosas así.
Intento hacer la declaración de la renta por teléfono. Ah! pero estoy casada en régimen de gananciales así que previamente he tenido que perseguir y amargar la vida a mi marido hasta que me dá los datos de todo lo que está a nombre de los dos, pero de lo que solo informan a el, por ejemplo el nº del registro catastral de nuestra vivienda.
Una vez conseguidos los datos me armo de paciencia y empiezo a llamar desde las 9h y un segundo (empiezan a las 9h). Lo intento durante varios días y no es broma. Esa horrible máquina habladora me pide que marque un 1 para atenderme en español, para decir que tengo DNI, para …. en fín, al final es el de siempre: espere un momento……lo sentimos, en este momento…..Pero al fín se produce el milagro, un voz humana contesta: digame? No puedo reprimirme y le digo ¡Que bién que me coja en teléfono!. Pero luego empieza el interrogatorio y cuando llega el catástro llega la catástrofe: lo siento le falta un número…..
¡Santo cielo!