Bueno pués sí avanzamos, a pesar de lo que dije en el anterior post. Aunque insisto en que no educamos bien a los/as niños/as en capacidad de esfuerzo y responsabilidad. Ah, y encima las madres mediterraneas somos terriblemente reacias a dejar que se vayan de casa, sindo así que al igual que los pájaros conviene a veces empujarlos fuera del nido.
En cuanto al estudio, el que las mujeres valoremos más la experiencia que la publicación, creo que debería moderarse. Las publicaciones científicas es la única o mejor forma de divulgar el conocimiento y eso es darle valor al trabajo, es ciencia, porque hacer ciencia es compartir y además hay que darse a conocer, darse bombo algo que realmente a las mujeres nos cuesta.
Y lo mas importante, las leyes no lo hace todo pero son la base, la acción política es mucho y la de la ciudadanía la más importante. No es por hechar balones fuera, es que si la ciudadanía no acompaña, no puede salir un cambio estructural social que significa la Igualdad entre hombres y mujeres. Pero ahí vamos!
Fondo de Población de países del G-8 en Roma, hace 15 días

LAS MUJERES CONFÍAN EN NUEVOS CRITERIOS FRENTE A LOS MÉRITOS CLÁSICOS PARA ABRIRSE PASO EN LA UNIVERSIDAD,
SEGUN UN ESTUDIO DE LA UGR Expertos de la Facultad de Psicología de la Universidad de Granada (UGR) han analizado en una investigación las diferencias en la opinión que tienen los profesores y profesoras universitarios españoles sobre los criterios y estándares de productividad científica, de cara a ser acreditado como Profesor Titular (PTU) o Catedrático de Universidad (CU). La principal conclusión del estudio, publicado en Psicothema por los investigadores Juan Carlos Sierra, Gualberto Buela, Mª Paz Bermúdez y Pablo Santos, apunta a que las mujeres confían en el modelo meritocrático para abrirse paso dentro de la Universidad. La normativa española aboga por la igualdad de oportunidades en el acceso a todos los candidatos. Sin embargo, según se recoge en el artículo, esto “no garantiza que la proporción de varones y mujeres dentro de la universidad española sea equitativa, dado que no existen sistemas objetivos para la selección que garanticen una justa evaluación de los méritos”. En total, la muestra estuvo formada por 1.294 profesores pertenecientes a los cuerpos de PTU y CU, dividiéndose en 960 hombres y 328 mujeres. Los participantes fueron seleccionados al azar a partir del listado definitivo de sorteables para formar las comisiones de las pruebas de acreditación nacional, correspondientes a la convocatoria de septiembre de 2005. Para evaluar los estándares se elaboró un cuestionario en el que, entre otros temas, se incluyó una escala de 42 puntos referida a distintos criterios o indicadores utilizados en el proceso de evaluación del profesorado univesitario. El análisis de los resultados publicados apunta a que existen importantes diferencias entre profesoras y profesores en el nivel de exigencia. Concretamente, las mujeres exigen más en el 42,85% de los criterios destinadoa a la acreditación para Profesor Titular de Universidad, y en el 53,57% cuando se trata de acreditación como Catedrático de Universidad. El único punto en el que los hombres aparecen como más exigentes se relaciona con los artículos publicados en revistas del Journal Citation Reports (JCR), el cual permite medir la influencia y el impacto de las investigaciones realizadas (a nivel de revistas y categorías) y muestra las relaciones entre las revistas que citan y las que son citadas. En relación a los datos expuestos, Juan Carlos Sierra subraya que “la principal conclusión que se desprende de ese nivel de exigencia es la confianza de las mujeres en el modelo meritocrático para abrirse paso dentro de la universidad, que creemos deber ser el que impere si realmente queremos alcanzar niveles de excelencia”. Inercia masculina La tendencia de los hombres a exigir más en función del impacto de las investigaciones en revistas del JCR se basa, según los investigadores, en una relativa inercia a como se ha venido evaluando hasta ahora. “Los hombres, que en la actualidad ocupan muchos de los puestos docentes en la universidad, confían más en los méritos que les han hecho llegar ahí, mientras que las mujeres podrían estar buscando y valorando más otros criterios como, por ejemplo, la experiencia docente”, afirma el investigador de la Universidad de Granada. Una diversidad de criterios que Juan Carlos Sierra considera “no sólo oportuna sino muy necesaria” hoy día. “Se sabe que en la actualidad un profesor universitario tiene que saber desempeñar muchas funciones (tradicionalmente se habla de docencia, investigación y gestión). Es por eso que contar con elementos y criterios alternativos puede favorecer que quienes no llegan a un puesto por sus méritos investigadores puedan hacerlo por otros distintos”, concluye.

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Fátima,
Tienes razón. Es mejor ir poco a poco para que los derechos de Paris 48 los tengan las próximas generaciones y los grupos privilegiados de ésta.
Me parece una excelente idea para quienes creen y/o nos aconsejan aguantar, pero en absoluto para mí, ni para quienes hemos sido atropellados.
Si esos derechos nacieron antes de que yo naciera, creo que tengo derecho a ellos. También a que trabajen quienes tienen que trabajar para que se cumplan.
Qué ejemplo el del director del Gregorio Marañón asumiendo responsabilidades en un país donde todo el mundo mira hacia otro lado y abunda el “yo no sabía nada” y el “yo no he sido”, mejor que te olvides que más se perdió en Cuba.