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Archive for the ‘Mundo árabe’ Category

soldados y civilieshttp://elpais.com/elpais/2013/08/14/opinion/1376500810_428374.html. Dice mi admirado Shlomo ben Ami que las guerras de religión en el mundo árabe no deberían los siglos de historia que requirieron en Europa y que la experiencia occidental debería ser suficiente para evitar esa desgracia.

Estoy de acuerdo con el, pero solo si Europa no sigue buscando descaradamente su beneficio a corto plazo, el oportunismo de cada país y de verdad le importa la ciudadanía árabe y a medio (corto???) plazo la europea.

Dice que el islam no contempla la división de poderes de Religión y Estado. ¿Acaso lo contempla el catolicismo o el judaísmo en sus acepciones fundamentalistas? De ninguna manera, esa guerra se sigue jugando en Europa, ni que decir en España y desde luego en Israel. Con intereses tan torticeros como los orígenes de la democracia cristiana europea compuesta con nacis y musolinianos tras la segunda guerra mundial.

Los numerosos ejemplos como el desastre de Argelia, aún en manos de militares golpistas, de Siria con 100 000 muertos, de Libia en descomposición, de Palestina donde Hamas se hizo fundamentalista en Gaza tras impedirles (Europa e Israel) detentar el poder que habían ganado en las urnas (yo fuí observadora internacional y soy testigo de su victoria de que no les dejaron ejercer  su legítimo poder), la no condena del golpe militar en Egipto…. Todos son ejemplos de la torpeza occidental y especialmente europea.

La misma Turquía ejemplo donde la democracia puede convivir como en el resto del mundo cristiano con la religión (mal claro), se radicaliza por la injusticia de trato en Europa. Si no lo vemos es que no queremos ver, simplemente.

Ver como se compromete la convivencia del Mediterraneo es desolador sobre todo para los países ribereños que tenemos tanto que perder y ganar. Y nos quedamos peleandonos por Gibraltar! Menuda idiotez!

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No cabe duda que las redes sociales son un gran instrumento, también en política. Han sido determinantes en varias ocasiones como la elección de Obama, las primaveras árabes….pero si no hay mucho más son efervescencias sin peso.

Espero que las primaveras árabes tengan un futuro de estabilidad y democracia pero no será mediante redes sociales (o no solo) como saldrán adelante. Los países árabes necesitan emplear mucho trabajo y tiempo para conseguirlo y sin duda lo están haciendo en muchos casos.  En cuanto Obama (cuya presidencia se atribuyo en gran medida a las redes sociales), después del magnífico discurso del Cairo, su posición actual, en contra de que la ANP Palestina, siquiera pueda defender en NNUU su proyecto de ser un país reconocido, es lamentable. Tengo que reconocer que admiro a Obama con gran visionario y orador, pero como político me ha defraudado. El Tea Party le ha avasallado, y probablemente muchos americanos estén pensando en que es demasiado débil para la delicada situación que atraviesan. Coincidirán curiosamente con muchos ciudadanos árabes.

Por eso cuando me preguntaron ayer, a través de Twitter, cual era el peso de esta red en la campaña de Rubalcaba, contesté que era importante, pero no determinante. Así lo creo y aún más si me preguntan no por la campaña, sino por la presidencia de Rubalcaba.

Las redes sociales necesitan un gran trabajo detrás, para ser instrumentos útiles. También es un ejemplo el mismo Tea Party, que se moviliza en gran parte por redes sociales, pero que se basa en un inmenso trabajo (y millones de dólares) invertidos por el neoliberalismo desde hace casi 40 años. Invertidos en Universidades, foros, investigadores de marketing, en construir un relato sencillo …. al servicio obviamente de su ideología: cuanto menos Estado mejor, se pueden bajar impuestos, derechos de trabajadores ninguno, etc.… Igual que en el tercer mundo que es el verdadero modelo para el neoliberalismo, trabajo abundante y barato y que gane el más fuerte.

Frente a eso, Rubalcaba presenta el programa de gobierno progresista más trabajado que conozco. Y el más coherente y el más ilusionarte de defender, incluso en tiempos difíciles.

Defiende lo público, los Servicios Públicos, la protección social, el espacio urbanístico común….el interés común. No oculta las dificultades desde luego. Pide un esfuerzo a la ciudadanía dando por hecho que la socialdemocracia no es nadie sin su apoyo, sin el apoyo de las clases medias que entienden la situación global de dificultades, los errores cometidos y los riesgos de perder derechos, que los conservadores no van a defender. Las clases medias que entienden que sin una defensa política de sus derechos tendrán mucha menos igualdad de oportunidades en un mundo profundamente injusto, donde solo la política progresista significa su apoyo. Las clases medias que saben lo que vale la cohesión social en términos de seguridad y también de economía.

Rubalcaba anunció que su programa de gobierno se enmarca en 4 ejes: empleo, economía, igualdad y democracia. Más empleo que es lo más urgente y para ello recabará impuestos de patrimonio a las grandes fortunas y a los bancos, una economía sana que de seguridad en el futuro, el progreso en igualdad de oportunidades (sin ello no sería socialista) y más democracia porque eso es lo que está pidiendo la ciudadanía. Transparencia, honestidad, esfuerzo y trabajo que demuestre que la política está al servicio del ciudadano, no solo que lo sea, sino que sea demostrable.

Junto a esos 4 ejes en la Conferencia política se abrirán tres foros: de financiación sanitaria porque con la salud no se juega, de energía porque la modernidad, el medioambiente  y la competitividad de España pasa por ahí, y las fórmulas de participación ciudadana que pide la calle.

Una España con Rubalcaba como presidente es algo que los españoles tenemos el derecho a soñar y la posibilidad de hacerla real.

 

 

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Intervención en Jornadas en el Aiún,

Bashir, Fundación Alter Forum

Agradecimientos a los organizadores

 

–         Fundación Instituto Internacional del Teatro del Mediterráneo

–         Facultad de Letras de Rabat

–         Asociación Alter Forum

 

Agradezco la posibilidad de estar hoy aquí en el Aiyun, donde en varias ocasiones he intentado venir, sin conseguirlo, en general por problemas con otros grupos políticos o cuestiones de oportunidad. Estoy aquí a título personal, no me envía ningún parlamento ni partido, pero soy parlamentaria española, médica pediatra y ciudadana y en todos los aspectos me interesa y mucho el problema saharaui, como ocurre en una gran parte de la ciudadanía española. Creo que los problemas hay que conocerlos lo más a fondo posible si queremos intentar ayudar, siempre sin quitar el protagonismo a los propios actores que son los habitantes de la zona.

Cuando leí que se hablaba de releer la historia, me preocupé. Me recordaba demasiado a la reescritura de la historia de Orwell y ese tema no es para nada atractivo. Pero ciertamente si se trata de reconciliar a las gentes que han vivido y viven un drama, de dialogar con las partes tratando de entender y quizá poder ayudar, si es importante.

En el caso de España y el mundo árabe tenemos una larga historia en común. Ocho siglos de convivencia bajo predominio musulmán en la península ibérica no es algo que pueda obviarse. Hemos compartido grandes conocimientos (agua, agricultura, medicina, poesía, literatura, filosofía, ciencias….) que dieron la oportunidad a toda Europa de reencontrarse con el conocimiento griego y descubrir toda la aportación árabe. Desde luego también hemos compartido guerras y grandes injusticias como fue la expulsión de judíos y moriscos que luego colonizaron el norte de África.

 

También poseemos un pasado colonial, cuyas consecuencias aún no están resueltas y al que hay que aproximarse desde un mayor conocimiento y sin la distorsión que medios de información y algunas asociaciones promocionan. Sin embargo en España este tema ha pasado en demasiadas ocasiones a tratarse como un tema de política interior y por eso yo he venido aquí a escuchar sobre todo, a tratar de entender y buscar posibilidades que puedan sumar a la solución.

 

Somos pueblos mediterráneos y atlánticos, ambos monarquías que han posibilitado o están posibilitando la transición a una democracia representativa. En ambos casos tratamos de reconciliarnos con nuestro pasado bien la Ley de Memoria histórica o con la Instancia de Equidad y Reconciliación, en ambas sociedades la mujer está alcanzando rápido protagonismo, y en ambas hay movimientos juveniles descontentos con su situación de formación, desempleo y  futuro incierto, que demandan mayor participación ciudadana, más calidad democrática. No tienen líderes y funcionan en red gracias a las nuevas tecnologías dela información. Mepregunto como escribirán esta historia tan compartida los historiadores actuales, donde las redes sociales, los blogs, los correos electrónicos forman parte de la documentación necesaria para entenderla.

La historia es un producto humano, la vivimos, la contamos y la usamos todo ello para bien o para mal como corresponde al libre albedrío. Creo que debería aportar un sentido de pertenencia, la autoestima suficiente para poder aportar al desarrollo humano, y la posibilidad de  ser feliz por lo tanto.

Intervención en el Ateneo de Madrid

Relaciones institucionales hispano-árabes ante la problemática de género

 

Equipo revista AlQafira y otros ponentes

La política española de Asuntos Exteriores se centra especialmente en la UE que cada vez más es en realidad un Asunto Interior, en el Mediterráneo y en Iberoamérica, por ese orden. Desde luego España es un país con intereses globales y multilaterales pero con esas tres regiones existen razones poderosas para la cooperación.

 

Como digo la UE es más bien un asunto interno, pero el Mediterráneo es fundamental para España fundamentalmente por la vecindad no solo entre España y Marruecos sino por la política de vecindad de la UE y por las políticas mediterráneas expresadas en el Proceso de Barcelona en el año 1995 y en la UpM desde hace pocos años, que han creado una tupida red de relaciones de la sociedad civil, de cooperación comercial, de seguridad y de cultura. Y sin embargo no llegan a ser lo que deberían dado el pasado de 8 siglos de España musulmana que representan un periodo de esplendor inolvidable y que constituyó un foco de cultura que irradió a toda Europa despertando el Renacimiento.

 

Poco reflejo queda de ese esplendoroso pasado común, envenenado luego por relaciones coloniales que por muy cordiales que quieran representarse siempre dejan rencores de dominantes y dominados, recelos de la explotación sufrida y malos entendidos. Quizá sea por eso que la sociedad civil española tiene una fuerte tendencia a sesgar las relaciones con Marruecos y otros países del Magreb, distorsionando las relaciones reales de ambas poblaciones y ayudadas por unos medios poco objetivos. Existe en la sociedad civil organizada un fuerte sentimiento de solidaridad con el pueblo saharaui representado por el Frente Polisario y por el pueblo palestino, que oscurecen la cooperación existente en la realidad entre los pueblos, interfiriendo a veces de forma negativa en los intereses de las partes que pretenden defender, por más que son inspirados por una genuina generosidad y deseo de ayudar a la justicia. Pero es hora de comprender que los pueblos eligen su propio destino y que ayudar no significa interferir. Las interferencias en Afganistán o en Irak nos deberían enseñar que la democracia no se impone, que la defensa de los derechos humanos es necesaria en el contexto de la gente que debe detentarlos por muy inalienables que sean. La doctrina de NNUU sobre responsabilidad de proteger vs. no injerencia no es fácil de interpretar y menos de aplicar, pero todos debemos esforzarnos en su desarrollo.

 

En cuanto a las políticas de Igualdad puede decirse que en los últimos años España ha dado un inmenso salto adelante, lo que se ha reflejado en Leyes como la Ley contra la Violencia de género o la Ley de Igualdad y otras. En el plano internacional el Plan español de aplicación de la Resolución de NNUU 25 está siendo aplicado y revisado y he tenido el orgullo de comprobarlo cada vez que he entrado en contacto con tropas españolas en misiones humanitarias.

 

Personalmente he trabajado con las mujeres afganas de Rawa, con múltiples asociaciones de mujeres palestinas y judías, con asociaciones de mujeres y de derechos humanos marroquíes, jordanas o sirias, con sindicatos, partidos políticos, etc. Los temas de género han servido en muchas ocasiones de nexo de unión para la colaboración entre países, como fue la posibilidad de encontrarme con Meshal, el líder de Hamas junto con la Plataforma de mujeres artistas contra la violencia de género, o las visitas a Túnez, las relaciones con diputados argelinos, etc. Debo decir que los problemas de las mujeres mediterráneas no difieren de los de otras mujeres como es lógico, la igualdad es un tema pendiente en todas las latitudes con más o menos avances y matices. Podemos sentirnos hermanas sin la menor duda y por lo demás los nexos de culturas se hacen patentes en cuanto empieza el conocimiento mutuo.

 

En la actualidad, en un mundo interconectado con liderazgos cada vez menos jerárquicos y más en red, puede hablarse de una feminización de la sociedad que representa una oportunidad para la igualdad y el desarrollo humano sin precedentes. A ello están ayudando los enormes avances de las comunicaciones, la TV Al Jazeera, las redes sociales y en general la Red. Podemos verlo en las revueltas de las primaveras árabes, pero también en las de los jóvenes españoles y europeos. Representan una oportunidad de esperanza en un mundo rápidamente cambiante y cuyo mayor peligro consiste en el miedo que genera la inestabilidad y la inseguridad en el futuro. Solo la conciencia de que el diálogo, la cooperación y el conocimiento mutuo nos permitirán cooperar para hacer un mundo mejor nos obliga a trabajar sin descanso para aprovechar las grandes oportunidades que este panorama ofrece.

 

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Ponencia de Tieux

Me pareció especialmente importante, por eso la guardo aquí y desde luego la recomiendo. No estuvimos de acuerdo en la reacción y el efecto que la intervención sobre Libia puede tener en el mundo árabe. Pero la visión francesa y española son con frecuencia muy diferentes.

La primavera democrática en el Norte de África: el papel de la sociedad civil

Las revoluciones tunecinas y egipcias de principio de 2011 han marcado un antes y un después en la historia de las sociedades árabes. El despertar de los pueblos en ambos países ha logrado derrocar unos de los dictadores más longevos de la región y el impacto tanto en el norte de África como en Oriente medio ya se ha hecho patente en varios países. El seísmo político provocado por sendas revoluciones árabes está obligando al mismo tiempo a cambiar profundamente los parámetros con los cuales los gobiernos occidentales han basado sus relaciones. Al mismo tiempo exige por parte de todos los actores interesados e implicados en el devenir de la región una reflexión y reconsideración profunda de los modelos de relación cooperación que han prevalecido hasta ahora.

La caída del régimen de Ben Ali en Túnez seguido por la caída de Mubarak el 11 de febrero ha tenido repercusiones en todos los países de la región sin excepciones aunque su impacto difiere según los casos.

No hay que olvidar que existe una gran diversidad política económica cultural de un país a otro. Un análisis pormenorizado de cada país es fundamental para vislumbrar los retos futuros sobre todo en los casos de Egipto y Túnez donde se abre una nueva etapa.

Con todos los matices y precauciones podemos sin embargo destacar algunos rasgos comunes que todos estos países comparten que han potenciado el efecto de emulación de la revolución tunecina.

 

 

  1. 1.    ELEMENTOS COMUNES

 

v     El papel de la juventud

 

Por razones demográficas (extrema juventud de la población árabe: fruto de la transición demográfica: tanto en Argelia como en Egipto en el 2005 más del 50% de la población tenían menos de 25 años. Más allá del aspecto cuantitativo es fundamental subrayar que los cambios demográficos van acompañados de mutaciones sociológicas como el éxodo rural con un proceso de urbanización rápida y sus consiguientes problemas económicos y sociales.

Se trata de una juventud en ruptura con la generación anterior:

–         Ruptura ideológica: los referentes de las generaciones anteriores no sirven: la llamada al islam encuentra escasos ecos en el seno de la juventud marroquí, argelina, egipcia…. Pero no quiere decir que adoptan únicamente valores laicos: muchos son religiosos pero estos valores no se plasman en un proyecto político.  

–         Aunque evidentemente no se trata de una revolución facebook (no son las nuevas tecnologías que han propiciado el cambio por si solas) si que la expansión rápida de las redes sociales en los últimos 5 años han contribuido a crear un espacio de expresión y apertura hacia el mundo sin precedente.

–         En los países donde las libertades públicas han sido más asfixiadas como Túnez o Egipto las redes sociales han desempeñado un papel fundamental.

–         Son instrumentos que condicionan también el modo de relacionarse movilizarse e interactuar. Son medios que premian en cierto modo la iniciativa individual (protagonismo de los blogueros) y permiten una autonomía de acción e independencia de las organizaciones que aún situándose en la oposición política se caracterizan en la mayoría de los casos por estructuras de poder que reproducen el modelo patriarcal dominante en las sociedades árabes y donde los jóvenes han tenido poca cabida.

–         Se trata entonces de una nueva generación que con el uso de las nuevas tecnologías ha conseguido hacer oír su voz y liderar un cambio político sin precedentes.

–         ¿Qué espacio ocupará en las fases de transición político tanto en Túnez como en Egipto? Es una cuestión fundamental para garantizar la sostenibilidad del cambio.

Se mostrará exigente: las manifestaciones siguen en Tahrir y no se dejan engañar fácilmente: En Marruecos no han participado en los trabajos de la comisión nombrada por el rey para la reforma constitucional. No se quedará satisfecha con reformas cosméticas.

Una rebelión de una generación, marginada, excluida del mundo laboral y que confía muy poco en las viejas estructuras políticas.

 

Desde la inmolación a lo bonzo del joven Mohamed Bouazizi, el estallido popular que logro derrocar al dictador tunecino ha sido el objeto de numerosos análisis, debates sobre sus causas, elementos precursores, caracterización del movimiento. Se ha resumido muchas veces en una lucha por la dignidad: englobando el derecho a una situación económica digna y el ejercicio de una plena ciudadanía.

En las sociedades magrebíes el fenómeno ha sorprendido enormemente tanto a los académicos expertos, diplomáticos y en algunos casos la misma sociedad civil de estos países.

1.2 El fracaso del modelo de desarrollo económico

Las huelgas, las manifestaciones y las protestas sociales no constituyen un fenómeno nuevo en estas sociedades pero ha sido una sorpresa la forma en que han sido articuladas y coordinadas en un amplio movimiento de contestación global de corte político y la fragilidad del régimen tunecino como egipcio frente a la sublevación popular.

Desde los años 90 y más aun a partir de los 2000 los estragos de la aplicación de las políticas de ajustes estructurales y las recetas neoliberales desembocaron en numerosas huelgas y manifestaciones. Estas protestas sociales han puesto de manifiesto el fracaso del modelo socio-económico en propiciar el desarrollo humano en la región tanto para los países rentistas que han basado su economía en la explotación de los recursos procedentes de los hidrocarburos como otros países con economías más diversificadas.

El Informe de desarrollo humano (2009) identificaba como déficit principal la falta de libertades en los países de la región, así como el incremento de las desigualdades así como un bajo índice de desarrollo humano en toda la región.

En el 2008 Túnez como Egipto presenciaron fuertes movimientos de contestación social (la cuenca minera de Gafsa-Redeyef en Túnez, en Egipto las manifestaciones y huelgas en las fabricas del sector textil de Mahada el Kobra en el 2008…) o las protestas de Sidi Ifni en Marruecos en junio de 2008.

Los modelos de desarrollo adoptados han producido también fuertes desigualdades entre clases y regiones: cabe reseñar al respecto que es el centro de Túnez, región marginada y empobrecida donde empezó todo con la inmolación del joven Mohamed Bouazizi.

En Marruecos las desigualdades de desarrollo económico a nivel regional son también patentes: entre el norte y el sur.

En Argelia las protestas se han multiplicado y desde el año 2000 configuran un estado de rebelión permanente (mas de 10.000 revueltas han sido censadas en el país a lo largo del pasado año). Pero han alcanzado regiones que antes se habían quedado relativamente al margen como la zona más rica de Argelia de Ouargla y Hasi Messaud donde los trabajadores de la Sonatrach así como un colectivo de desempleado han empezado a organizarse y articular un movimiento social.

Es importante subrayar este aspecto que ha sido en gran parte eclipsado por la focalización de los medios en las nuevas tecnologías y la juventud de los grandes núcleos urbanos.

Pero lo que en realidad se ha conseguido tanto en Túnez como en Egipto es articular en un movimiento de protesta generalizada contra el régimen diferentes colectivos (jóvenes diplomados en paro, abogados, empleados del sector público…) canalizados hacia la obtención de un objetivo claro el derrocar las figuras más visibles de unos regímenes déspotas y deslegitimados. 

1.3.        La naturaleza del poder

Puntos comunes a todos los Estados de la región es el déficit de legitimidad  de los poderes establecidos. “Colosos con pies de barro” los regímenes tunecinos y egipcios se han mostrado mucho más vulnerables de lo que se pensaba.

Nazih Ayubi “ya hacía referencia a los Estados feroces”. Son regímenes donde los aparatos de seguridad han adquirido un papel desproporcionado. El poder de las “Mujabarat” desde Siria, Egipto o la DRS argelina han tratado por todos los medios de perennizar el statu quo y han adquirido una importancia clave durante el periodo post 11 S.

Ahora bien tanto en el caso de Túnez como Egipto se han encontrado bastante desarmados ante este nuevo tipo de contestación. Bien es verdad que el potencial represivo de los servicios de seguridad de ambos países se vio pronto limitado también por:

-La aparición de disidencias internas: la negación del ejército tunecino a disparar sobre la muchedumbre ha desempeñado en ese momento un papel preponderante

– La extrema mediatización y visibilidad de la represión vía facebook twiter, imágenes cogidas por los móviles que dan la vuelta al mundo a una velocidad de vértigo ya no permiten que se produzcan como en los años 80 masacres a puertas cerradas (la masacre de Hama en 1982 en Siria, la de Argel en octubre de 1988…) aunque como lo hemos visto en Libia, Siria, Yemen y Bahrein los regímenes pueden desplegar su capacidad represiva en mayor o menor grado dependiendo de las dependencias externas y equilibrios geoestratégicos.

 Ahora bien desmantelar las “mujabarat” no es tarea de un día como tampoco lo es desmantelar las redes clientelistas. 

Los dictadores tunecinos y egipcios se habían adueñado del Estado y pretendían también garantizar la continuidad del patrimonio a través de su familia. Esta deriva ha terminado sellando su suerte…

Otros regímenes, aunque igualmente autoritarios han creado una aparente fachada institucional pluralista y han dejado un espacio a la sociedad civil aunque muy controlado y manipulado.

En el caso de Argelia, por ejemplo, los militares tras la cruenta guerra civil que ha marcado toda la década de los 90, se retiraron del “devant de la scéne”, y a partir de la elección de Abdelaziz Buteflika a la presidencia en 1999, construyeron una fachada institucional. Pero es bien sabido que en Argelia ni el presidente ni la ANP, ni los partidos políticos sujetan las riendas del poder. Es la todopoderosa seguridad militar argelina que dirige Argelia.

Los países que han tratado de disimular su carácter autoritario con una fachada democrática no han conseguido del todo este propósito ya que el desafecto generalizado de la población por el conjunto de la clase política es muy grande y se refleja en los bajos niveles de participación electoral en unos comicios que suelen ser controlados y manipulados por el poder

Aunque hayan adoptado diferentes formas los regímenes políticos del Magreb y Oriente Medio sufren un déficit de legitimidad en mayor o menor grado. Su capacidad de resistencia al cambio o su flexibilidad y capacidad de emprender reformas profundas varían en función de los países.

Los movimientos revolucionarios que han conseguido derrocar los regímenes egipcio y tunecino no han sido liderados por un movimiento político determinado. Los partidos en la oposición, la sociedad civil islamista como liberal se han sumado al movimiento pero ninguno de estos actores ha liderado el cambio.

1.4.        Unas protestas y contestación post islamista

Uno de los rasgos destacables de las revoluciones tunecinas y egipcias y de la ola de protesta que ha ido afectando a otros países es que no hayan tenido protagonismo alguno los partidos islamistas.

Pone de manifiesto de forma clara como lo argumentaron en su día tanto Oliver Roy como Gilles Kepel que el islamismo ha fracasado como movimiento político y eso por varios factores:

–         Un movimiento dividido por un lado entre la deriva radical del Jihadismo que le ha ido restando cada vez más apoyo y los partidarios de la vía política que han ido perdiendo también espacios de autonomía al sucumbir a las estrategias de cooptación de los regímenes.

–         El ejemplo de la trayectoria del movimiento islamista argelino es un ejemplo claro de esta evolución. El FIS a punto de ganar uno de los primeros comicios libres en el mundo árabe en 1992 ha sido erradicado del escenario político tras el golpe de los generales en enero: la progresiva deriva hacia la lucha armada asociado a la extensa manipulación de las fuerzas seguridad argelinas a través de los grupos armados a lo largo de los 90 ha ido destruyendo la base social que le hacía fuerte.

–         Al mismo tiempo sin embargo son sociedades donde las corrientes “salafistas” han adquirido una influencia preponderante. La erradicación exitosa de los movimientos islamistas por las medidas de represión o de cooptación de los regímenes ha sido acompañada por un paralelo proceso de reislamización de las sociedades.

–         La ambigüedad de las propias políticas de los regímenes en el poder, buscando legitimarse sobrepujando o competiendo por la legitimidad del referente religioso (caza a los que no respetan el ayuno durante el mes de Ramadan, presión social sobre las mujeres que no llevan el velo). No es de extrañar que en esta fase de transición democrática como en el caso de Túnez las “mujeres demócratas” estén particularmente vigilante ante el riesgo de que la revolución se vea confiscada por fuerzas políticas muy conservadoras e imponga un modelo de sociedad inspirado en los valores islámicos.

 

1.5.        La debilidad de la sociedad civil

En la mayoría de los países de la región una de las estrategias desarrolladas por los regímenes para desactivar los movimientos de contestación política ha sido la “cooptación” y neutralización de los partidos políticos y de la sociedad civil.

En Argelia para contrarrestar la influencia creciente que han adquirido los sindicatos autónomos el régimen ha tratado de clonar estas organizaciones para restarles fuerza y apoyo.

La sociedad civil en general ha sido muy fragmentada en el caso argelino la cruenta guerra civil de los 90 ha polarizado la sociedad entre “erradicadores” y conciliadores frente a la emergencia del islamismo.

 

  1. 2.    LA SITUACIÓN EN EL MAGREB TRAS LAS REVOLUCIONES TUNECINAS Y EGIPCIAS

 

No hay ningún país que se haya mantenido a salvo del impacto del seísmo político producido por la caída de Mubarak.

En este breve repaso trataré de tratar de forma transversal el papel que la sociedad civil ha desempeñado durante los últimos años y bajo los regímenes autoritarios os semi autoritarios y el papel que puede llegar a desempeñar en los procesos de transición.

No es la sociedad civil organizada que ha impulsado el cambio en Túnez y Egipto aunque en mayor o menor medida son estas fuerzas junto con nuevos actores emergentes las que están llamadas a dirigir, orientar el complejo proceso de transición hacia la democracia. En la mayoría de las sociedades árabes, los actores de la sociedad civil han sido sistemáticamente desplazados, marginados, reprimidos y en general carecen de la representatividad suficiente para liderar el cambio.

Las revoluciones tunecinas y egipcias acontecimientos que desde Túnez, Egipto nos invitan, por lo tanto, a reflexionar sobre el papel de la sociedad civil en los procesos democráticos y sobre la forma de ayudar, fortalecer este tejido de forma más activa y creativa para que sea capaz de acompañar de forma más eficiente y operativa los cambios que irrevocablemente se van a producir en la región

Algunas consideraciones por países:

  1. 1.     Marruecos:

 

Como los regímenes tunecino y egipcio comparte mucho de los ingredientes económicos, políticos y sociales que han propiciado las revueltas.

A nivel político:

En Marruecos se ha afianzado un modelo de pluralismo autoritario  (Leveau). Mohamed VI no ha respondido a las expectativas de cambio que había generado su llegada al trono. Las reformas introducidas hasta ahora no han alterado los fundamentos del sistema política y las prerrogativas de la monarquía que ha ido consolidando su fortuna, multiplicada por 5 entre el año 2000 y el año 2009 de acuerdo con la revista Forbes.

Cabe señalar algunas mejoras respecto a la transparencia de los procesos electorales (legislativas de 2007).

A nivel económico:

Marruecos se enfrenta también a graves problemas socio-económicos a consecuencias de las políticas neoliberales que no han permitido un reparto equilibrado y justo de las riquezas ni una mejora de los servicios sociales básicos.

El rey adopto algunas iniciativas como la iniciativa de desarrollo humano y permitió de alguna forma la expansión de un tejido asociativo cuyo crecimiento ha estado de alguna forma propiciado por la pérdida de credibilidad de los partidos políticos, que se han convertido en intermediarios entre la elite política y los centros de  decisión.

La sociedad civil en Marruecos

Aunque no ha cambiado la naturaleza del régimen se ha podido observar una liberalización del régimen legal del estatuto de las asociaciones permitiendo así un incremento sustancial de la sociedad civil islamista como liberal, contribuyendo al mismo tiempo a transmitir la imagen de un país bien encaminado en la vía de la liberalización.

Aunque el régimen legal para las asociaciones (régimen declarativo) es bastante liberal, permanecen sin embargos numerosas disposiciones legales que según el caso permiten a la administración controlar y en su caso bloquear los proyectos asociativos que no coincidan con sus intereses.

Cabe resaltar que la monarquía ha sabido instrumentalizar; cooptar o reprimir la sociedad civil, amoldándola a sus intereses:

Es particularmente significativo en relación con la lucha por los derechos de la mujer; en parte utilizado para contrarrestar el avance de la contestación islamista.  La reforma de la Mudawana promovida por la sociedad civil y considerada como un hito ha contribuido también a reforzar los mecanismos autoritarios de toma de decisión. Una parte del sector modernista considera a la monarquía como un elemento imprescindible para lograr la modernidad en una sociedad tan conservadora como Marruecos.

Cabe señalar también que los regímenes de Marruecos, Argelia y Túnez del tiempo de Ben Ali han aprovechado las divisiones entre las corrientes liberales e islamistas en el seno de la sociedad civil para debilitar el movimiento y en este sentido las asociaciones feministas han sido particularmente sensibles a estos antagonismos.

Esta estrategia ha sido menos eficaz en el ámbito de la lucha por la defensa de los derechos humanos donde se han podido ver en los últimos años mayores espacios de colaboración y coordinación entre asociaciones islamistas y otras organizaciones.

Frente a la ola de cambio

La monarquía trató de adelantarse a los acontecimientos adoptando primero medidas sociales (subvencionando por ejemplo los productos de primera necesidad) y en el discurso del 9 de marzo anunciando la creación de una comisión encargada tras un proceso de consulta con la sociedad civil de modificar el texto constitucional.

La comisión tiene el encargo de “consultar a las formaciones políticas y sindicales así como a los actores juveniles, asociativos, intelectuales y científicos cualificados.

La Unión Socialista de Fuerzas Populares, parte de la coalición gubernamental está dividida respecto a la forma de promover las reformas entre los que abogan por realizarlas desde dentro y los partidarios de hacerlo desde la oposición. Sus propuestas siguen otorgando al rey un papel de orientación en materia de defensa; seguridad y política exterior dando cierta continuidad a sus prerrogativas (los ministerios bajo su soberanía) y no llegan a cuestionar radicalmente el artículo 19 de la Constitución.

Aunque varias plataformas hayan tratado de movilizar y canalizar el descontento social, no se ha logrado articular un movimiento suficientemente extendido y coordinado capaz de impulsar un cambio político sustancial.

Argelia

En Argelia tanto el régimen como la sociedad civil han reaccionado frente a los cambios acaecidos en Túnez y Egipto. El régimen puso fin al estado de emergencia y anunció la adopción de medidas sociales… y recientemente ha anunciado una reforma de la Constitución.

En el caso de Argelia cabe recordar en primer lugar que las primeras revueltas han tenido lugar de forma simultánea en Argelia y en Túnez a finales de diciembre. En el caso de Argelia no han cuajado en un movimiento de mayor envergadura debido a varios factores:

En primer lugar es importante señalar que pese a ser un país rico por el sector de los hidrocarburos hay en Argelia un estado de rebelión permanente desde los años 2000: más de 10.000 revueltas han sido registrado durante el año 2010. Son sectoriales puntuales y en gran parte espontaneas.

Muchos factores económicos y sociales explican este malestar permanente entre ellos cabe resaltar el desempleo masivo de la juventud (uno de cada cinco en Argelia), el incremento del precio de los productos de primera necesidad, la ausencia de mecanismos igualitarios y justos de redistribución de esta renta, capaces de satisfacer las demandas sociales, la depredación sistemática de los clanes próximos al poder y su ostentoso enriquecimiento frente a los niveles de pobreza endémicos.

Todo ello ha ido  acabando con los últimos resquicios de legitimidad de un sistema en el cual se han multiplicado los escándalos de corrupción.

A pesar de este malestar económico, social y político hay poderosos elementos inhibidores que están impidiendo que se convierta en un movimiento de contestación política:

Aunque la juventud argelina comparta con las juventudes egipcias y tunecinas un profundo desprecio por las viejas estructuras políticas e ideológicas (la hogra), parte de ella ha sido traumatizada por la cruenta guerra civil de los 90. 

No hay que olvidar que Argelia fue uno de los primeros países en conocer una “primavera democrática” a finales de los años 80 coincidiendo con la ola de democratización que se expandió por Europa del Este tras la caída del muro de Berlín. El proceso de apertura política que conoció el país en aquel momento no tenía precedentes en la región. Empezó de forma sangrienta: las revueltas de octubre de 1988 se saldaron por centenares de muertos por la represión del ejército.  La interrupción del proceso electoral en 1992 del cual los islamistas (el FIS) iban a salir ganador por los generales desencadenó una guerra sucia que acabó con la vida de unas 200.000 personas. Las secuelas psicológicas y sociales de esta guerra han sido profundas y todavía no se han curado todas las heridas.

El miedo a enfrentarse a nuevos procesos de violencia es un elemento que cohíbe a muchos sectores de la sociedad ante la perspectiva de entrar en una confrontación directa con el ejército.

La sociedad civil ha quedado diezmada y su recomposición  a partir de los años 2000 en un contexto represivo está siendo lenta y su arraigo popular más allá de los principales núcleos urbanos del norte del país casi inexistente en un contexto además marcado por la permanencia del estado de excepción en vigor desde 1992 hasta fechas recientes.

Las estructuras tradicionales partidistas o asociativas que componen la sociedad civil argelina tienen muchas dificultades en implicar y movilizar a la juventud. Esta brecha generacional ha contribuido a la invisibilidad a los jóvenes en el ámbito político.

La fragmentación de la sociedad civil ha sido acentuada por las estrategias del régimen que ha sabido explotar estas divisiones para debilitar las estructuras sociales.

Aunque el islamismo político haya sido erradicado del escenario político argelino y que ya no es un referente ideológico para las generaciones actuales de jóvenes (Los jóvenes echaron a Ali Benhadj durante unas protestas en el Barrio de Bab el Oued en enero) la oposición ideológica entre erradicadores y conciliadores respecto a los islamistas sigue generando profunda divisiones en el seno de la sociedad civil.

La ausencia de partidos políticos de la oposición creíbles a consecuencia del pluralismo de fachada instaurado por el régimen, la debilidad de la sociedad civil dificulta la emergencia de estructuras organizadas capaces de orientar y dirigir un movimiento de contestación política.

La manifestación convocada en Argel el 12 de febrero por la Coordinación Nacional para el cambio y la democracia, una plataforma que agrupa distintos partidos y sindicatos sólo consiguió congregar a unas 3000 personas frente a un despliegue de 30.000 policías.

Esta plataforma se ha escindido a las pocas semanas de su creación por las fuertes divergencias ideológicas existentes en su seno ( agrupaba varias de las viejas figuras del sistema desde Ghozali(que era primer ministro durante la presidencia de Chadli Benyedid en 1991), a Said Saadi de la Reagrupación para la Cultura y la Democracia RCD, un partido que apoyó el golpe de los generales que acabó con la experiencia de democratización de los años 90; la Liga Argelina de los Derechos Humanos (LADDH) de Bouchachi junto con varios sindicatos autónomos.

Sin embargo el pulso de las protestas sociales procedentes de  diferentes sectores: jóvenes, sector público, huelgas y reivindicaciones salariales Hassi Messaoud, Ouargla…sigue a pesar de que el régimen argelino haya tratado de satisfacer las diferentes demandas.

Estas protestas se han extendido a las regiones desfavorecidas que son a la vez las más ricas del país donde están los campos petrolíferos (desde Ouargla a Hassi Messaoud: un movimiento de protesta está teniendo lugar reivindicando mejoras salariales…

El poder y elementos de resistencia frente al cambio

En el caso de Túnez como de Egipto las demandas sociales y económicas lograron trascender los intereses particulares y converger todas en el mismo punto: en un objetivo claro y preciso derrocar a las viejas gerontocracias y sus clanes respectivos que pretendían perpetuarse en el poder. El régimen argelino es en este sentido mucho difuso y opaca y aunque Bouteflika se viera obligado a dejar la presidencia el sistema seguiría intacto ya que quien maneja las riendas en segundo plano, la seguridad militar seguiría controlando el conjunto del sistema.

El papel del ejército es otro de los  elementos claves a considerar a la hora de analizar las perspectivas de cambios políticos en este país. En Argelia como en Egipto el ejército ha desempeñado un papel determinante en la vida política argelina. Lejos de ser una entidad monolítica, su historia ha sido marcada por sangrientas divisiones y ajustes de cuenta. Tras las masacres colectivas que a finales de la década de los 90 marcaron los episodios más oscuros de la década negra, el ejército se retiró del “devant de la scène”, al no estar clara su responsabilidad en las mismas. El retorno a la celebración de comicios electorales, la llegada a la presidencia de Buteflika, y la restauración de una aparente normalidad institucional no han cambiado profundamente el papel del ejército o de una parte del mismo “los generales” y más particularmente los responsables de la seguridad militar dixit Toufik Mediene que siguen controlando las riendas del poder en Argelia.

A la luz de lo dicho hay muchas diferencias de partida entre el papel que puede jugar el ejército argelino en un posible cambio político y el que ha desempeñado el ejército tunecino. La opacidad que caracteriza el régimen argelino contribuye a cierta despersonalización del poder lo que dificulta también la identificación de un objetivo claro susceptible de aglutinar el descontento de distintas capas de la población como en el caso de Túnez y Egipto en los cuales las demandas se han focalizado en las figuras de Ben Ali y Moubarak. Bien es cierto que Buteflika ha tratado durante sus dos últimos mandatos de afianzar su poder e incrementar los poderes de la presidencia pero no encarna y simboliza como sus homólogos tunecino y egipcio el régimen argelino. No hay que descartar tampoco sin embargo que el ejército argelino basándose en el caso Egipcio trate de acelerar un cambio y “haga su propia revolución para evitar una verdadera revolución”.

La extensión y raíces profundas de las redes del clientelismo y lealtades consolidadas desde hace años gracias a la abundante renta energética dificultan la emergencia de una demanda de democracia capaz de superar las pertenencias de estas redes y a cuerpos sociales intermediarios.

La escasa capacidad de movilización de estas primeras iniciativas no significa sin embargo que la ola de cambio vivida en el mundo árabe no tenga un impacto sobre la sociedad civil argelina inmersa en un movimiento de cambio, recomposición de alianza, tratando de marcar una nueva etapa para canalizar el gran descontento social que caracteriza la sociedad argelina.

2.2. Retos inmediatos: garantizar que las revoluciones tunecinas y egipcias lleguen a buen término

 

En Túnez el Comité para la Salvaguardia  de la Revolución, integrado por la central sindical UGTT, los partidos de izquierda  y el movimiento islamista Nahda, están marcando el ritmo del proceso de transición desde la oposición.

EL 24 de julio se celebrarán elecciones legislativas para la elección de una Asamblea Constituyente encargada de la elaboración de una nueva Constitución.

Las presiones de la sociedad civil y del Consejo para la salvaguardia de la revolución ha logrado que se ampliara el comité para las reformas a 151 miembros.

Se han dado pasos importantes: la disolución del RCD y el nombramiento de un gobierno sin conexiones con el periodo de Ben Ali, cuyos miembros se  han comprometido a no presentarse a las elecciones. Se han adoptado medidas muy avanzadas (adopción de la lista paritaria en cremallera en las listas electorales)

  
En Egipto  es el ejército que desempeña un papel central en el proceso de transición a través del Consejo Superior de las Fuerzas Armadas. Ha tratado de conectar con las jóvenes generaciones con la creación de una página de Facebook. Cierta presión popular se ha mantenido con  algunos éxitos como la  designación de un nuevo gobierno presidido por Essam Sharaf figura que se había  distanciado del régimen  de Mubarak, o la  disolución de los servicios de seguridad. Sin embargo permanecen muchas incógnitas: el ejército ha mantenido el Estado de Emergencia  vigente en el país desde hace treinta años y ha promovido una reforma  parcial de la constitución al designar un comité de juristas independientes encabezado por Tariq al-Bishri encargado de  elaborar enmiendas a nueve artículos de la Constitución, eliminando algunos de  los dispositivos autoritarios introducidos por  Mubarak en  2007 como los relacionados  con la presentación de candidaturas a las elecciones presidenciales.

Retos futuros y lecciones que tienen que ser aprendidas

 

1) Es de vital importancia que las experiencias de transición política egipcias y tunecinas sean exitosas: efecto de entrenamiento importante en toda la región.

2) Condición de este éxito pasa también por brindarle un apoyo no intrusivo.

3) Perdida de centralidad del conflicto de Oriente Medio (la idea que en cierto modo ha mantenido el inmovilismo es que el conflicto de OM era la causa de todos los males de la región: muchos regímenes árabes se han escudado en el conflicto para evitar contestación política: es significativo que en los últimos años las únicas manifestaciones autorizados en numerosos países árabes han sido las manifestaciones de solidaridad con el pueblo palestino.

Enormes retos y amenazas pesan sobre estos procesos: por ello una reflexión sobre la forma de apoyarlos desde fuera es imprescindible.

Varios elementos deben ser tomados en cuenta:

1)    La especificidad y particularidad de cada caso que impide la aplicación de un único modelo y la necesidad de adaptar estrategias políticas y medios a cada situación

2)    La necesidad de modificar las “grilles de lectures” los prismas que han distorsionado el análisis y las percepciones que tenemos de estas sociedades

3)    Requiere una nueva aproximación fundada sobre un mayor conocimiento y una identificación más fina de los actores claves tanto en el ámbito político como en el seno de la sociedad civil

4)    Una lectura de los acontecimientos y un acercamiento libre de ideas preconcebidas y de paradigmas negativos que hasta ahora han dominado nuestra percepción de estas sociedades. (el temor al islamismo radical o a la inmigración)

5)    Recordar que son sociedades extremadamente sensibles a cualquier injerencia externa y más aun después del 11 de septiembre con las intervenciones militares (ofensivas en Afganistán e Irak)

6)    Occidente no ha jugado ningún papel en las revoluciones egipcias y tunecinas y el caso Libio no deja de ser un “fracaso de occidente” y el resultado de la irresponsabilidad de las políticas exteriores de Occidente motivadas por intereses cortoplacistas e incapaz de prevenir las locuras de un tirano contra su pueblo. Invocar la responsabilidad de proteger y obtener el aval del consejo de seguridad no son suficientes para legitimar una intervención de Occidente que vuelve a repetir muchos errores.

La intervención en Libia no deja de ser una vez más la manifestación de la política de doble rasero de Occidente: Libia sí Yemen no, Gaza no…..

7)    El fortalecimiento de la sociedad civil y la democratización en las políticas occidentales

Tanto a nivel bilateral como multilateral los gobiernos occidentales, la UE los países miembros, la UE por el Mediterránea no han estado a la altura de los acontecimientos.

Desde el final de los años 70 la “grille de lecture” , la forma de analizar y reaccionar ante la evolución política y económica de la región por parte de los gobiernos occidentales ha sido truncada o distorsionada por el miedo a la emergencia de una fuerza política hostil a los intereses occidentales. Desde la revolución islámica de enero de 1979, el miedo a la amenaza islamista, alimentada también por los propios regímenes de la región ha sido un elemento de peso en la elaboración de la política exterior que tanto Europa como Estados Unidos (en diferentes grados) frente a estos países. Por supuesto no el único…

Esta visión ha sido a su vez consolidada por la elaboración de teorías como el choque de civilizaciones de Samuel Huntington u otras teorías neo-orientalistas justificando en definitiva la trayectoria excepcional de estos países por la particularidad de su religión incompatible con conceptos como democracia, laicidad…

Estas ideas han cobrado aún más fuerza  tras el 11 de septiembre y han reforzado la estrategia de apoyo incondicional a los regímenes autocráticos de la región como medio para luchar contra las fuerzas islamistas radicales hostiles a los intereses occidentales en la región.

El discurso dominante en Occidente respecto a la promoción de la democracia ha incluido siempre la vertiente de fortalecimiento de la sociedad civil, considerado como un elemento clave de dicho proceso.

En las últimas décadas, sin embargo no ha sido la sociedad civil o la visión de una democratización “desde abajo” la que sin embargo ha prevalecido en las políticas europeas y estadounidense en la región. Los paradigmas dominantes y más aun desde el 11 de septiembre han apostado por una democratización desde arriba (top down) a través de los programas de gobernanza con el fin de reformar los sistemas políticos poniendo el énfasis en la transparencia, liberalización económica, lucha anti-corrupción y reforma de los sectores de seguridad.) La imposibilidad de llevar a cabo estos procesos en la mayoría de los regímenes árabes particularmente sensible a cualquier ingerencia externa (Es particularmente el caso de Argelia) no ha conducido sin embargo en un cambio de estrategia en la cual el apoyo a la sociedad civil habría tenido mayor cabida.

El cierre sistemático de los espacios de oposición y la destrucción del tejido social por regímenes “feroces” y únicamente preocupados en perpetuarse en el poder hacía también muy difícil desde fuera apoyar una sociedad civil muy debilitada y desestructurada.

La mayor sorpresa de Occidente frente a las revoluciones tunecinas y egipcias es que los cambios no han sido impulsados desde arriba pero desde abajo.

La sorpresa fue tan grande como el desconocimiento de los actores que protagonizaron la rebelión contra el orden establecido.

La sociedad civil europea puede ayudar y respaldar los cambios sociales y políticos de las sociedades norte-africanas y tiene ya una trayectoria para aprender de las experiencias pasadas; respecto a la sociedad civil española más en Marruecos que en Argelia, Túnez o Libia.

En esta nueva etapa clave tener la apertura necesaria para identificar nuevos actores y nuevas líneas de trabajo y tratar de concebir nuevas formas de cooperación basadas en el intercambio y sopesar también el impacto negativo que sus intervenciones son susceptibles de tener (la sociedad civil que ha permanecido aislada durante mucho tiempo se encuentra ahora muy solicitada por las organizaciones del norte ¿Es positiva esta presión externa?

La sociedad civil del Norte debería reflexionar sobre la forma de evitar formatear y externalizar las agendas de las sociedades civiles del Sur y evitar que pierdan el arraigo social y el contacto con las bases que constituyen su verdadera fuerza.

Supondría quizás revisar el mismo modelo de cooperación que desemboca en muchas ocasiones en:

–         La imposición de nuestros modelos de trabajo (marco lógico, justificación financiera…)

–         La identificación: vamos a lo fácil: modelos de organizaciones que comparten nuestra visión modelo de sociedad laico por ejemplo, y preferimos tratar con una elite con la cual el diálogo es más fácil. Es importante dedicar tiempo y recurso a la identificación que condiciona mucho el éxito posterior de los partenariados…

 

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 PNL defendida y presentada en Junio del 2009.  Fué aprobada por unanimidad y es un elemento más de la legitimidad de la actuación del gobierno socialista a la intervención en Libia 

A LA MESA DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

 

          En nombre del Grupo Parlamentario Socialista me dirijo a esa Mesa para, al amparo de lo establecido en el artículo 193 y siguientes del vigente Reglamento del Congreso de los Diputados, presentar la siguiente Proposición no de Ley sobre el apoyo a la Responsabilidad de Proteger, para su debate en la Comisión de Asuntos Exteriores.

En el Palacio del Congreso de los Diputados, a 13 de marzo de 2009.

LA DIPUTADA

FÁTIMA ABURTO BASELGA

EL PORTAVOZ DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA

CCR / 1

 

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

 

A finales del siglo XX comenzó a ser evidente la disminución de los conflictos entre países y NNUU tuvo buena parte de la responsabilidad en ello. Sin embargo los conflictos que persistían o que se hacían intraestatales afectaban cada a vez mas a civiles, incluso hasta en un 90%. Las disputas surgían  por causas distintas a la antigua conquista territorial, y se referían a temas como el agua, la contaminación, los recursos energéticos, la droga , el crimen organizado, como vemos temas globales. Además los Estados fallidos constituían una amenaza real o potencial para sus ciudadanos. Por lo tanto era evidente que se necesitaba focalizar la atención en la protección de la población civil.

En el año 2001 el Centro Internacional para el desarrollo publicó el Informe “La responsabilidad de proteger”, en el que se enfatizaba que si bien los Estados tienen ciertos derechos frente a  los organismos internacionales, es mas correcto afirmar que son los ciudadanos quienes tienen derechos y son los Estados los que tienen la responsabilidad de garantizarlos. Cuando un Estado no puede o no quiere hacerlo, la comunidad internacional tiene la obligación de protegerlos.

Este principio fue adoptado en la Cumbre de NNUU de 2005 y se perfiló como una responsabilidad con tres principios. La  prevención de conflictos, la actuación cuando estos sean conculcados y la reconciliación y reconstrucción post conflicto.

Resulta evidente que es mucho más útil la prevención mediante indicadores de alerta temprana, mediación de Estados, Organismos regionales y de sociedad civil. Las actuaciones, en segundo lugar pueden ser sanciones económicas o políticas y también militares en último término. Es evidente que durante mucho tiempo serán precisas las sanciones incluso el recurso a la fuerza, pero también es obligatorio recordar que son los civiles los que preferentemente sufrirán las

consecuencias como ya se ha demostrado en más de una ocasión. También es obvio que una vez solucionados los conflictos por mediación o fuerza internacional persiste durante mucho tiempo un estado de vulnerabilidad que hace que en los 5 años siguientes al conflicto la mitad de ellos vuelvan a resurgir. Por ello la fase de reconciliación y reconstrucción física, de la gobernanza y de la confianza es ineludible.

El  Asesor especial del Secretario General (SG) de NN.UU. sobre R2P Edward Luck,  está preparando un informe por mandato del SG de NN.UU. que presentará a NN.UU. en 2009 sobre la cuestión.

En la actualidad la administración norteamericana con su apoyo a NNUU y su apuesta por el diálogo favorece la implementación de este principio en la defensa universal  de los DDHH.

España es ya un reconocido actor en el apoyo a la Paz y además en 2005 el Congreso de los Diputados del 2005 apoyó la iniciativa de la Responsabilidad de Proteger en su resolución sobre reforma de las NNUU.

Por todo ello el Grupo Parlamentario Socialista presenta la siguiente:

PROPOSICIÓN NO DE LEY

          “El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a:

–        Proporcionar el necesario apoyo diplomático y técnico al principio de NNUU “Responsabilidad de Proteger” y a su implementación normativa

–        Colaborar con el Secretario General de NNUU en su difusión, aceptación y cooperación por parte de todos los países a nivel bilateral, regional y multilateral.”

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¿UpM o Magreb?

Mare nostrum principalmente , pero no menos nuestro es el Atlántico que separa -y une – también Europa de África. Durante siglos el Atlántico solo unía a los continentes europeo y africano, después también nos unió con America, pero aún América queda mucho más lejos que África y no solo en distancia física, la historia, la cultura, los retos, las amenazas y la oportunidades nos unen o nos deberían unir mucho más estrechamente con África o al menos con los países del Magreb, Mashrek y Oriente Próximo.

Y sin embargo se cumplen hoy los 15 años del Proceso de Barcelona que pretendía unir las dos orillas europea y africana en un mismo proyecto y las amenazas predominan. La pretenciosa Unión por el Mediterraneo lanzada con tanta fanfarria por Sarkosy no ha producido aún nada. No se ha podido celebrar la Cumbre prevista porque como dice mi querido amigo Haizam Amirah el riesgo del fracaso era mayor que las posibilidades que ofertaba. Dice que nos separa una gran brecha económica y emocional y es cierto. En los 15 años transcurridos, el 11S y todos los errores que siguieron como Afganistán, Irak, Guantánamo o Abu Graib han servido solo para aumentar esa brecha emocional aunque es posible que la brecha económica se esté cerrando algo. La crisis financiera y económica que afecta sobre todo a EEUU y Europa, se ha cebado menos en África, los países ribereños del Mediterraneo Sur crecen a mucho mayor ritmo que sus vecinos del Norte.

Mi pueblo

Pero la crisis económica no debería hacernos perder de vista lo urgente que es dar forma a la vinculación emocional con África. Dicen muchos que Europa esta decayendo y no me extraña. Europa antes abierta a los cuatro vientos, dispuesta a descubrir, civilizar y llevar la buena nueva a todo el mundo, se ha encerrado. ¿Que los motivos de los viajeros europeos no eran sino económicos? Siempre ha habido y habrá motivos económicos pero también estaban los emocionales y sobre todo, la convicción de que nosotros teníamos el mejor modelo posible para el resto de la humanidad y por ello teníamos que exportarlo. Paradójicamente ahora es cierto. El modelo de vida europeo es el mas equitativo, solidario y de buen gobierno que existe en el mundo, pero hemos perdido el impulso civilizatorio. No tenemos la fuerza bruta (militar) ni moral (la doble vara de medir es demasiado evidente hasta para los ojos más inocentes) para impulsar nuestro modelo. Hemos perdido la valentía y el empuje. Y sin embargo, si no exportamos el Estado del Bienestar, el dumping social que nos harán – hacen- los países emergentes – emergidos-  hará fracasar nuestro invento  a medio o largo plazo.

Mi barrio

En los últimos días el conflicto del Sahara ha envuelto a los españoles en amargas disquisiciones. Unos a otros nos hemos acusado de inmoralidad, de falta de memoria, de insolidarios. Pero deberíamos elevar un poco la mirada y enfocar al mismo tiempo a la región y a la gente. En el mejor de los casos hay unos 300 000 saharauis independentistas, obedientes al único interlocutor válido para NNUU que es el POLISARIO, una reliquia de la guerra fría que luchó (y ganó muchas veces por cierto) contra el ejercito español. Pero las tribus saharauis abarcan a varios millones de personas, que antes eran nómadas y que ahora viven entre varios países. ¿Porqué los españoles deberíamos contribuir a su enfrentamiento?

Campamento arrasado

¿A quien estamos favoreciendo con ello? En mi opinión podríamos estar contribuyendo a que miles de personas continúen agotando su proyecto de vida en el desierto del Hamra y contribuyendo a la inestabilidad en el Sahel.  El conflicto saharaui no deja de ser una de las últimas guerras interpuestas entre España y Francia o  entre Marruecos y Argelia. Hace mucho tiempo que no se ganan las guerras territoriales y en cambio la influencia en los países es mucho más eficiente con el diálogo y los negocios. Creo que sería hora de facilitar el entendimiento de los saharauis entre ellos mismos y entre Marruecos y Argelia, para que alguna vez se inicie una Unión por el Mediterraneo  con un Magreb árabe unido en el desarrollo de todos sus pueblos y su culturas. Francia y España deberían unir sus esfuerzos para que las polítcas de vecindad con el Sur no queden más relegadas que las del Este.

Tindouf

En estos meses se viene hablando de suspender los visados entre Rusia y la UE. ¿Porqué no hacer lo mismo con Marruecos y el resto de países del Mediterraneo. Los riesgos de importar terroristas desde África no son mayores que los que comportan las mafias del Este. Ni siquiera los flujos migratorios  comportan mas problemas.  ¿Son más extraño a los europeos los bellos caracteres de las escritura árabe que los caracteres cirílicos? Europa tiene sus raíces en África también y durante demasiado tiempo solo nos hemos acordado de sus materias primas. Nos jugamos todos demasiado para persistir en  guerras interpuestas que destrozan a gente inocente o ignorar perjuicios racistas que impiden un acercamiento emocional sincero a nuestros vecinos del Sur.

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De nuevo al con elecciones próximas EEUU fuerza unas negociaciones directas entre palestinos e israelíes. Deseo y espero que tengan éxito, pero no es fácil. Netanyahu aunque quisiera (dudoso) no tiene capacidad de negociación porque los partidos ultraderechistas derribarían su gobierno. La única alternativo sería un pacto con Tzpi Livni ¿viable?. Abbas apenas tiene ya credibilidad porque tiene que empezar siempre de 0 en negociaciones que ya se habían perfilado mucho con el anterior gobierno israelí. Pero al menos ha conseguido que su gobierno sea fiable, transparente y democrático y que las negociaciones tengan como testigos a la administración americana. Toda ayuda es poca, y la de la sociedad civil israelí, palestina, europea, americana y de todo el mundo, imprescindible.

Durante el viaje que hicimos en Julio los diputados del Intergrupo para Palestina, uno de los encuentros más felices fué en Belen con los Comités de Resistencia pacífica populares. No están adscritos a ningún partido político como grupo, aunque evidentemente muchos militen en alguno, y realizan actos de resistencia pasiva y de concienciación ciudadana. Hay palestinos e israelíes en ellos, casi todos jóvenes con ideas muy clara y muy valientes. Me envían fotos de las pequeñas manifestaciones de protesta que organizan y que pienso difundir todo lo que pueda. Si podeís ayudarme creo que merece mucho la pena.

Mahmoud Zwahra
Al-Ma’sara village – Bethlehem – Palestine P.O.Box 768
00970599586004

—– Forwarded Message —-
From: mahmoud zwahre <mahmoud_zwahre@yahoo.com>
To: news@maannews.net
Sent: Fri, August 20, 2010 6:51:43 AM
Subject: the weekly demo of Al-Ma’sara

Today, at the height of the day’s heat, Palestinians from al-Ma’sara were once again joined in solidarity by internationals and Israelis for their weekly demonstration against the Apartheid Wall and illegal settlements that are expanding on the lands of nine villages south of Bethlehem . As soon as the protestors descended to the “bypass-road” that the occupiers built illegally on Palestinian land to connect the Jewish-only settlements, they were intercepted by the Israeli Occupation Forces who once again denied the villagers’ right to access their lands. 

 

Several protestors wore handcuffs and blindfolds, while others carried large pictures depicting three Israeli soldiers posing in front of an injured Palestinian detainee who is lying in front of their feet. In this way, the protestors insisted that, contrary to dominant claims in the current debate that was triggered by an Israeli female soldier posting pictures of her on a social network site where she poses proudly with blindfolded Palestinian detainees, Israeli soldiers have been collecting photographs of their systematic humiliation and abuse of Palestinians for a long time. In chants and speeches, protestors reminded that these repeated abuses that have become regular in Israel ’s illegal occupation, constitute a severe violation of the Geneva Accords and international law.

 

Ignoring protests that they were exhibiting their right to protest on Palestinian land, IOF forces immediately started to violently push the protestors up the hill and threw several sound bombs at the unarmed crowd. Despite of the extreme August heat and although the Palestinian protestors are currently fasting for the month of Ramadan, organizers affirmed that they will always continue to fight for their unalienable right to freedom and justice.

 

Mahmoud Zwahra
Al-Ma’sara village – Bethlehem – Palestine P.O.Box 768
00970599586004

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